¿Qué es un proveedor de servicios en la nube?



Un proveedor de servicios en la nube es aquel que ofrece servicios de aplicaciones, infraestructura, plataforma o almacenamiento basados en la nube. Por lo general, este tipo de servicios se basan en el modelo de pago por uso. Es decir, particulares y empresas pagan única y exclusivamente por la cantidad de recursos que utilizan, de manera que pueden aprovechar la escalabilidad.

A la hora de elegir al mejor proveedor de servicios en la nube son varios los aspectos para tener en cuenta. El primero y más importante es el precio. La gran mayoría de proveedores ofrecen diferentes modelos de suscripción en función de la capacidad de almacenamiento y otras funciones. Por lo tanto, hay que considerar qué es lo que se necesita, siempre teniendo en cuenta que los planes son escalables. Es decir, una tienda online de reciente creación puede contratar en un principio un espacio de 100 GB, y a medida que vaya creciendo elegir otro plan de 1 TB o incluso 5 TB, por ejemplo.

 

¿Qué es un proveedor de servicios en la nube?

 

Por supuesto, la usabilidad juega un papel muy importante en los servicios en la nube. Lo más importante es que el espacio de almacenamiento se pueda sincronizar entre diferentes dispositivos, de forma que el propietario de la tienda online pueda trabajar tanto desde el ordenador como desde su teléfono móvil.

La seguridad es otro aspecto clave. Los centros de datos actuales son por lo general muy modernos, y tienen estrategias de cortafuegos muy sofisticadas. Lo ideal es que los datos almacenados y la transferencia de estos se hagan mediante cifrado.

¿Qué tipos de servicios en la nube existen?

Los servicios en la nube son aquellos que se utilizan a través de Internet. Es decir, no están físicamente instalados en el ordenador, sino que se alojan en un servidor y son accesibles desde cualquier dispositivo que tenga conexión a Internet. Las ventajas que ofrecen este tipo de servicios son varias: se puede disponer de ellos en cualquier momento y lugar, la capacidad de almacenamiento es mayor que la de un ordenador, y los recursos de la nube son más amplios.

Software as a Service (SaaS)

Es el más utilizado de todos. El software está alojado en servidores de los proveedores de servicios en la nube, y el cliente puede acceder a ellos a través de un navegador web. Una de las principales ventajas que ofrece es que son los propios proveedores los que se encargan de todo lo relacionado con la disponibilidad, el mantenimiento y el soporte, lo cual es un gran punto a favor.

Platform as a Service (PaaS)

En este caso los proveedores ofrecen acceso a los clientes a un entorno basado en la nube en el que estos últimos pueden crear y distribuir sus propias aplicaciones. Por lo tanto, los proveedores únicamente proporcionan la plataforma.

Infrastructure as a Service (IaaS)

Y, por último, los proveedores proporcionan tanto el software como las aplicaciones a través de Internet. Lo que hacen los usuarios es suscribirse a dicho software, y acceden a él mediante el navegador web o la API.

Los beneficios de los servicios en la nube son muchos para todo tipo de empresas, con independencia de su sector de actividad y de su tamaño. Lo más importante de todo es que no necesitan tener un hardware propio ya que todo está alojado en los servidores del proveedor, lo que supone un ahorro de costes de instalación y mantenimiento del hardware.

Además, la escalabilidad es una característica básica. Si por ejemplo se necesitan recursos adicionales en un momento dado por un pico en el tráfico del sitio web, basta con solicitar un aumento de capacidad temporal. Los pagos son siempre en función del uso.