Tecnología en niños ¿es segura?



Son muchas las personas que se preguntan si la tecnología en niños es segura, y la respuesta es sí. Ahora bien, siempre y cuando se tomen una serie de medidas preventivas.

 

 

Ventajas y desventajas de la tecnología en niños

Aunque siempre se habla de los inconvenientes que tiene la tecnología para los más pequeños, lo cierto es que ésta también les ofrece una serie de ventajas que son importantes conocer.

Una de las más interesantes es que les permite acceder a contenido útil y adaptado a su edad. Los niños pueden aprender mucho a través de aplicaciones, de manera dinámica y divertida para ellos. Hay apps que son de gran utilidad para reforzar los contenidos aprendidos en el colegio.

Que los más pequeños utilicen aplicaciones o dispositivos para entretenerse no significa necesariamente que tengan que estar solos. Hay multitud de posibilidades para que jueguen con su familia y amigos.

Y, por último, no hay que olvidar que la tecnología mejora la memoria, la atención y el cálculo mental, entre otras habilidades. Muchas de las aplicaciones que existen en la actualidad están pensadas para estimular la educación de los niños y fomentar su aprendizaje.

Aunque las ventajas son muy destacadas, no hay que olvidar que la tecnología también presenta una serie de inconvenientes si los niños no hacen uso de ella de forma segura y responsable. Los expertos alertan del creciente número de menores que permanecen pegados a una pantalla y totalmente aislados del mundo.

A esto hay que sumar que las aplicaciones ofrecen a los más pequeños todo lo que necesitan sin que ellos tengan que trabajar. Por lo tanto, no estimulan su imaginación y su creatividad para divertirse ya que lo tienen todo hecho. Y, por último, cabe señalar que, sin la supervisión adecuada, pueden acceder a contenido para adultos, con los problemas que esto conlleva.

 

¿Cómo mejorar la seguridad de los niños en Internet?

Para poder educar a los más pequeños y enseñarles lo importante que es el uso responsable de Internet, la educación tiene que empezar en casa. Los padres tienen que informarse acerca de cómo funcionan las redes sociales, a qué contenidos suelen acceder sus hijos, qué tipo de búsquedas hacen en Internet… La información es poder y, en este caso, puede ser la clave para prevenir posibles riesgos.

Los expertos recomiendan mantener una conversación con los menores para que entiendan la importancia de no proporcionar nunca sus datos personales a desconocidos en Internet. Tienen que ser capaces de diferenciar entre “contacto de Internet” y “amigo”.

Actualmente la gran mayoría de navegadores disponen de aplicaciones para poder monitorizar en tiempo real el uso seguro de Internet y proteger a los niños de aquellos contenidos que están destinados a adultos. Además, es muy aconsejable activar la restricción de acceso en función de la edad, así como bloquear las compras.

En plena era digital, los niños saben muy bien cómo saltarse las restricciones que les imponen sus padres en Internet, e incluso conocen el mecanismo para eliminar el historial de búsquedas desde edades muy tempranas. Teniendo esto en cuenta, la mejor solución siempre es educar a los niños en la importancia de que hagan un uso responsable y seguro de Internet.

Y, por último, es esencial limitar el tiempo que los más pequeños pasan frente a la pantalla. No es aconsejable que los menores de dos años pasen tiempo con teléfonos móviles o tablets. Hasta los seis años tienen que usar las pantallas lo menos posible. Entre siete y nueve años pueden utilizarlas una hora al día, y de ocho a diez años dos horas al día.