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¿Por qué es importante tener una web responsive?



Desde que en el año 2016 el teléfono móvil superase al ordenador como dispositivo principal de acceso a internet, el porcentaje de conexiones realizadas desde tabletas o teléfonos móviles inteligentes no ha dejado de crecer, en detrimento de las realizadas desde dispositivos fijos.

 

 

Algo que pone en valor la apuesta por la optimización de los diseños de los portales web para convertirlos en responsive. Y es que, para los que no lo sepan, hablar de responsive es hacerlo de las técnicas de diseño y maquetación que tienen como fin adaptar el contenido de las páginas web a todo tipo de dispositivos para que los usuarios puedan visitarlas, leerlas y navegarlas con toda facilidad y velocidad, sin importar el terminal desde el que accedan.

Qué ventajas ofrece contar con una página web responsive

Lo primero que se busca al optar por optimizar el diseño de una página web para que sea igual de accesible desde cualquier dispositivo es mejorar la experiencia del usuario. Esto repercute directamente en la reputación de una página web y, por ende, en el uso que los usuarios hacen de ella. De ahí que contar con un diseño responsive sirva tanto para mejorar la imagen de marca, como para hacer lo propio con el tiempo de permanencia en una página web o con la tasa de rebote entre páginas de un mismo portal.

Un punto capital en términos de SEO o posicionamiento web es el que dice que, optando por un diseño responsive, evitamos caer en la duplicidad de contenidos tan temida a la hora de colocar lo más arriba posible una página web en Google. Y es que aquellos portales que no cuentan con un diseño adaptado duplican todos sus contenidos al adaptarlos a los dispositivos móviles con las nefastas consecuencias que esto tiene a la hora de ser valorados por Google. Algo que se evita, pues, apostando por un diseño adaptado en el que es el mismo contenido el que se organiza para ser consumido de la manera más eficiente, independientemente desde el dispositivo desde el que se acceda.

Sin abandonar el asunto del SEO, cabe recordar que aquellas páginas web con un diseño responsive obtienen la certificación ‘mobile friendly’ de Google en los resultados de búsqueda. Esto se traduce en una mayor notoriedad de los proyectos con diseños optimizados para su acceso a través de cualquier dispositivo. Si se quiere aparecer en las primeras posiciones en las páginas de resultados de Google es, pues, obligatorio contar con un diseño adaptable.

Tampoco es baladí la reducción de costes de desarrollo y mantenimiento que se produce al escoger integrar un diseño responsive. Dado que se usa la misma pantalla para todas las plataformas se reduce la inversión en estos campos ya que cada cambio realizado en el diseño repercute de forma automática en todas las versiones.

En cuanto al número de visitas, partiendo de estadísticas como la que asegura que siete de cada diez accesos a las redes sociales se realizan desde dispositivos móviles, queda clara la necesidad de contar con un diseño responsive que fomente, por un lado, el acceso a contenidos desde las plataformas sociales y, por otro, la viralidad de los contenidos vertidos en un portal.

Por último, pero no por ello menos importantes, hay que poner el acento en el capítulo de la publicidad, ya que empresas como Facebook Ads o Google AdWords exigen a los portales que trabajan con ellos contar con un diseño web adaptable que sea capaz de ajustar la publicidad insertada en los sites en busca del mayor impacto de sus anuncios.