¿Cuál es la diferencia entre IP estática y dinámica?



Antes de conocer cuál es la diferencia entre IP estática y dinámica, es de especial interés saber qué es exactamente una dirección IP. Las siglas corresponden a Protocolo de Internet y, dicho de una manera sencilla, es como el número de teléfono del ordenador, teléfono o tableta con conexión a Internet.

Por lo tanto, cada equipo tiene su propia dirección IP, la cual se compone de un conjunto de cifras, por ejemplo ‘198.298.2.4’. Pero ¿quién asigna la dirección IP? El proveedor de servicios de Internet, y es el propio usuario quien, en el proceso de registro, elige si desea una IP estática o dinámica, en función de cuáles sean sus preferencias y necesidades. Si solo quiere navegar por Internet, lo más recomendable es seleccionar una dirección IP dinámica.

 

¿Cuál es la diferencia entre IP estática y dinámica?

 

IP estática y dinámica: definición

La dirección IP estática es aquella que permanece inalterable en el tiempo, tal y como su propio nombre indica. Es decir, aunque el usuario reinicie el router, no cambia. En líneas generales, este tipo de dirección se asignan a equipos informáticos de empresas que ofrecen servicios de alojamiento web. Uno de los principales inconvenientes que presenta está relacionado con la seguridad. La dirección IP está asignada a un mismo ordenador o dispositivo móvil permanentemente, de forma que los ciberatacantes pueden aprovechar esa vulnerabilidad para robar datos.

Los proveedores de servicios de Internet asignan la dirección IP dinámica a los ordenadores y dispositivos móviles con acceso a Internet. En este caso, cuando se reinicia el router, el sistema asigna otra dirección IP dinámica.

Ventajas y desventajas de la IP dinámica y estática

Es lógico plantearse si es mejor la IP estática o la dinámica, y lo cierto es que no hay una respuesta concreta. Todo depende de cuáles sean las necesidades del usuario.

En el caso de la IP estática, el ordenador o el dispositivo móvil siempre tiene la misma dirección IP, la cual puede ser privada o pública. Esto se traduce en una mayor velocidad de carga y descarga lo que, en el ámbito corporativo, conlleva un importante ahorro de costes operativos. Además, la conexión es más estable y fiable. Claro que también tiene una serie de inconvenientes: es más vulnerable y hay que configurarla a mano. Y, por último, hay que indicar que existe un mayor control sobre la dirección IP, y nadie más puede utilizarla.

En cuanto a la IP dinámica, va cambiando, no siempre es la misma. ¿Cuáles son las ventajas? En primer lugar, la seguridad, algo muy importante en la actualidad teniendo en cuenta que el número de ciberataques contra usuarios y empresas aumenta prácticamente a diario. Y, en segundo lugar, este protocolo de Internet es más económico porque es el que la gran mayoría de proveedores de Internet asignan automáticamente a sus clientes. Como contrapartida, la conexión es menos estable.

En definitiva, todos los dispositivos con conexión a Internet tienen asignada una dirección IP para que puedan comunicarse entre sí: ordenadores, teléfonos móviles, impresoras…

En función de si es variable o fija, hay que diferenciar entre IP dinámica y estática. En servidores web, juegos online o redes locales se suelen utilizar direcciones fijas ya que la velocidad de carga y descarga es menor. Eso sí, en las direcciones IP fijas es requisito indispensable establecer una serie de medidas de seguridad adicionales.

Por último, hay que señalar que algunos proveedores de servicios de Internet no ofrecen la posibilidad de tener una IP fija. Por lo tanto, si quieres saber cuál de ellas tienes, lo mejor es contactar con tu operador para realizar la consulta.