El deep learning y la Inteligencia Artificial en la empresa



En plena era digital, las nuevas tecnologías se han convertido en las verdaderas protagonistas del ámbito corporativo. Todas las compañías deben iniciar el proceso de transformación digital para mantener su posición en el mercado. La verdadera transformación digital conlleva un cambio de 180 grados en la cultura, los procesos y la tecnología de las compañías. Por lo tanto, implica una reinvención de todas las áreas dentro de una empresa con el respaldo de la tecnología. 

¿Qué es la Inteligencia Artificial y para qué se utiliza?

La Inteligencia Artificial es una de las tecnologías más empleadas por las organizaciones en la actualidad. Dicho de un modo sencillo, la IA permite a las máquinas resolver problemas de forma eficiente con las mismas capacidades que los seres humanos.

La capacidad de que las máquinas razonen y piensen por su cuenta puede ser uno de los avances más importantes en la historia de la humanidad. El gran impulso tecnológico del Big Data requiere de sistemas con una inteligencia equivalente a la de los humanos para procesar todos los datos y transformarlos en información de valor.

Una de las principales aplicaciones de la IA es la detección del fraude en diferentes sectores de actividad. Por ejemplo, en el sector de servicios financieros se utiliza la Inteligencia Artificial para realizar un seguimiento continuo y detectar las transacciones fraudulentas con tarjetas de crédito.

Para mejorar el servicio de atención al cliente, muchas organizaciones están implementando chatbots. El chatbot es un asistente que se comunica con los usuarios mediante mensajes de textos. Está preparado para interactuar con ellos y responder a sus preguntas y, gracias a los algoritmos desarrollados por la IA, puede aprender, intuir hábitos y entender las necesidades de los potenciales clientes.

La importancia del Deep Learning

Una de las claves de la Inteligencia Artificial es el Aprendizaje Automático. Las empresas necesitan que las máquinas sean capaces de auto-programarse y aprender de su propia experiencia.

El Deep Learning es una rama del aprendizaje automático. Los modelos computacionales del deep learning imitan las características de la arquitectura del sistema nervioso de los mamíferos, de forma que cada red neuronal construida de manera artificial está entrenada para hacer una tarea específica.

El ámbito de la IA es, en líneas generales, cuando las máquinas pueden llevar a cabo tareas que requieren de la inteligencia humana. Abarca el aprendizaje automático para que las máquinas puedan aprender por experiencia y adquirir nuevas habilidades.

El Deep Learning llama mucho la atención por su potencial utilidad en un gran número de campos: identificación de clientes potenciales, monitorización en tiempo real de reacciones durante el lanzamiento de productos en diferentes canales online, prevención del fraude, análisis de imágenes en el sector de la medicina, reconocimiento de voz…

Muchas organizaciones han adoptado el aprendizaje a fondo para el reconocimiento del habla. Por ejemplo, Siri de Apple y Google Now ya utilizan este tipo de tecnologías en sus sistemas para reconocer el habla y patrones de voz.

¿Y en el futuro?

Según un informe de la International Data Corporation, el gasto en IA va a pasar de 42,3 millones de euros en 2020 a 93 millones de euros en 2024.

Uno de los sectores de actividad en los que más utilidad puede tener es en el de la medicina, para el triaje de enfermos. Si una máquina pudiera evaluar cómo de grave están los pacientes en base a una radiografía, la temperatura o los resultados del análisis de sangre, por ejemplo, facilitaría en gran medida la labor de los profesionales sanitarios.