¿Qué es el hidrógeno y por qué va a revolucionar nuestras vidas?



El uso de energías renovables y limpias es tendencia. No se trata de una simple moda pasajera, sino que ha llegado para quedarse. El cambio climático es una realidad contra la que gobiernos y empresas de todo el mundo tratan de luchar porque las consecuencias a medio plazo pueden ser catastróficas: aumento del nivel del mar, olas de calor, extinción de especies, desaparición de glaciares…

Las fuentes energéticas y las nuevas tecnologías pretenden acabar, o al menos minimizar, con las emisiones de CO2 a la atmósfera. Dentro de este contexto, el hidrógeno verde se presenta como una excelente alternativa para impulsar la transición energética.

Hidrógeno verde: ¿qué es y cómo se produce?

Para obtener el hidrógeno se lleva a cabo un proceso que recibe el nombre de electrólisis, a través del cual se obtienen dos partes de hidrógeno y una de oxígeno. Las primeras se utilizan para transformarla en energía renovable y limpia que se puede utilizar en infraestructuras, vehículos…

Cuando la obtención de este elemento se realiza con fuentes energéticas como la hidráulica, la solar o la eólica, se denomina “verde” al tratarse de una energía limpia y renovable. Algunas instituciones de la Unión Europea calculan que con el hidrógeno verde se dejarían de emitir 830 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.

Las principales ventajas que ofrece el hidrógeno verde son:

  • Sostenible: se trata de una energía limpia, que no emite gases contaminantes ni durante el proceso de producción ni durante la combustión.
  • Almacenable: a esto hay que sumar que es fácil de almacenar, así que se puede utilizar en momentos diferentes al de la producción.
  • Transportable: el hidrógeno verde se puede mezclar con el gas natural y viajar por las mismas infraestructuras que éste.

Los principales países que a día de hoy están apostando por proyectos relacionados con el hidrógeno verde son:

  • Australia: el primer puesto en el ranking es para Australia, que tiene proyectadas cinco infraestructuras en su territorio gracias a sus recursos de energía solar y eólica.
  • Países Bajos: varias compañías están trabajando para tener 1 GW para 2027 y 4 GB para 2030 haciendo uso de la energía eólica.
  • Alemania: en la pequeña isla de Heligoland, en el mar del Norte, Alemania quiere construir un proyecto de hidrógeno verde de la mano de 27 empresas, organizaciones e instituciones de investigación.
  • China: el gigante asiático es el productor de hidrógeno número uno a nivel mundial. Ya ha dado sus primeros pasos en la producción de hidrígeno verde con la construcción de un gran proyecto en el norte del país.

Hidrógeno azul, gris y verde

Aunque el hidrógeno es un gas incoloro, existe un código de colores para diferenciar la forma en la que se produce. El hidrógeno gris está basado en la transformación de gas natural. Si bien es cierto que el combustible no genera emisiones de CO2, la producción sí que produce emisiones de efecto invernadero. El hidrógeno azul va un paso más allá, capturando y almacenando el CO2. Esto reduce notablemente las emisiones, pero no las elimina.

En cuanto al hidrógeno verde, en el proceso de electrólisis utiliza energías renovables, de manera que no genera emisiones de CO2 en ninguna de las fases de su ciclo de vida. En estos momentos el principal reto al que se enfrentan las compañías es el de reducir el coste de producción del hidrógeno verde. Según las previsiones actuales, en el año 2030 será un combustible competitivo y en el año 2040 su producción tendrá el mismo coste que producirlo a partir de combustibles fósiles.