¿Por qué las empresas invierten en softwares personalizados?



En plena era digital, el software se ha convertido en la mejor herramienta de diferenciación para las empresas. Tal y como su propio nombre indica, se trata de un programa específicamente diseñado y desarrollado en función de las necesidades del negocio.

Este tipo de programas permiten adaptar diferentes tipos de softwares para trabajar y compartir datos en una plataforma centralizada para fomentar el trabajo en equipo. Por lo tanto, contar con ellos permite a las organizaciones aumentar su productividad y eficiencia.

Son programas que se pueden implementar por módulos, así que ni siquiera es necesario desarrollar un software entero, sino que se pueden ir añadiendo códigos nuevos en los creados. Es una opción muy flexible que se adapta a empresas de todos los tamaños y sectores de actividad.

Software personalizado: fases

Cada vez son más las compañías interesadas en el diseño y desarrollo de un software personalizado para la administración de diferentes áreas. Es la mejor solución para tomar el control de las operaciones y mejorar la actividad del negocio.

El desarrollo del software personalizado se compone de las siguientes fases: consultoría inicial, diseño y programación, instalación y aplicación, formación de los empleados, etapa de ajuste, mantenimiento y seguimiento del programa.

Ventajas del software personalizado para las empresas

Resulta de especial interés conocer cuáles son las ventajas que ofrece el software a las compañías.

Teniendo en cuenta que se trata de un programa que ha sido creado en exclusiva para las operaciones del negocio, aumenta la productividad y reduce el margen de error de los procesos. Es flexible, de forma que un equipo de expertos pueden realizar las modificaciones que sean necesarias si las necesidades cambian.

Cuando una compañía utiliza un software personalizado, está en permanente contacto con un desarrollador que se encarga de realizar los ajustes que los responsables le pidan. Esto evita tener que pasar por la larga espera de una nueva versión de un software para solucionar un fallo o cubrir nuevas necesidades.

Aunque en un principio el coste del software personalizado sea superior al del software estándar, es importante entenderlo como una inversión y no como un gasto ya que a largo plazo supone un importante ahorro de dinero.

Por supuesto, el software se puede personalizar para que sea compatible con otros programas y aplicaciones que ya estén en funcionamiento dentro de la organización. A todo esto hay que sumar que es una herramienta que la competencia no tiene, lo que permite alcanzar una gran ventaja en el mercado.

Software estándar y software personalizado

El software estándar es un programa informático de carácter general que resuelve un amplio abanico de necesidades, pero ninguna personalizada. Cuenta con una gran variedad de opciones para cubrir las necesidades del mayor número de usuarios posibles. Por lo tanto, su uso suele ser complicado ya que cuenta con muchas opciones, y la mayoría de las empresas apenas utilizan un 20% de las mismas.

Aunque el coste del software estándar es más bajo que el del software personalizado, si se añaden los costes de formar a los empleados y el tiempo requerido para encontrar la solución más idónea para cubrir las necesidades que van surgiendo, el tiempo de respuesta del personalizado es infinitamente menor.

El principal valor entre ambos sistemas es el manejo. En el caso del software estándar, los empleados no tienen a su disposición a un profesional que se encargue de su formación y resuelva todas las dudas. En cambio, con el software personalizado, los desarrolladores de la compañía proveedora se encargan del programa de formación.