Precauciones de seguridad para tus contraseñas en tiempos de Coronavirus



Con la pandemia mundial del COVID-19 han aumentado de forma notable los ciberataques, tanto a particulares como a empresas e instituciones. En los últimos días hemos conocido centenares de casos de robos de cuentas de plataformas como Spotify o Netflix, entre otras muchas. Por ello, resulta de vital importancia tomar una serie de precauciones de seguridad para proteger las contraseñas.

 

 

No hay que olvidar que la contraseña es el elemento principal que previene a los usuarios de sufrir un robo.

¿Cómo debe ser la contraseña?

Lo primero es establecer una contraseña segura, es decir, que sea larga y mezcle símbolos. Por lo tanto, evita claves que respondan a datos personales, como por ejemplo tu fecha de nacimiento, y otros clásicos como QWERTY o 12345. Además, la longitud es clave. Una palabra de apenas seis caracteres, sin números ni símbolos especiales, se puede descifrar en apenas unos minutos.

La longitud de una contraseña segura debería estar entre los 10 y los 12 caracteres, mezclando letras (minúsculas y mayúsculas), números y símbolos. Por ejemplo: arT5@*021Rw3!. ¿Sabes cuánto tardaría un ciberdelincuente en hacerse con esta contraseña? 15 millones de milenios, nada más y nada menos.

Gestor de contraseñas

Uno de los principales motivos por los que los usuarios apuestan por contraseñas sencillas y cortas es que de otra forma les resultaría del todo imposible acordarse de ellas. Aquí es donde entran en juego los gestores de contraseñas. Son una especie de caja fuerte en la que guardar todas las claves. Por supuesto, para acceder a ellas necesitas una contraseña. Pero sólo tienes que recordar esa clave, no la de todas tus plataformas y servicios online.

Es importante que confíes en un gestor de contraseñas de confianza y calidad, como LastPass, uno de los más populares del mercado.

Renovar contraseñas

No es suficiente con crear contraseñas que se ajusten a los requisitos de seguridad. También es muy recomendable renovarlas con cierta frecuencia, una o dos veces al año.

 

¡Cuidado con el pishing!

El pishing es la técnica preferida por los hackers para hacerse con la cuenta o con los datos personales de los usuarios. En este caso, aunque tengas la contraseña más segura del mundo, los ciberlincuentes ni siquiera tienen que descifrarla, sino que eres tú quien se la das. Te explicamos en qué consiste.

¿En qué consiste?

Los hackers te envían un correo electrónico suplantando la identidad de, por ejemplo, Netflix. Te indican que por una serie de cambios en la política de la compañía debes aceptar las condiciones. En el e-mail aparece adjunto un link. Cuando haces clic, te lleva a la que supuestamente es la página de Netflix. Introduces tu usuario y contraseña, y… ¡Ya se han hecho con tus datos!

Es importante fijarse bien en este tipo de estafas online, porque en el propio e-mail como en la página siempre hay detalles que hacen sospechar. Siguiendo el ejemplo anterior, la página puede ser www.neflix.com en vez de www.netflix.com.

También hay quienes lo hacen para robar los datos de la tarjeta de crédito. Hace sólo unos meses circuló una estafa en la que los ciberlincuentes enviaban un SMS a sus víctimas indicándoles que tenían un paquete de Correos en camino y debían abonar 2,21 euros para el pago de aduanas. Cuando los usuarios realizaban el supuesto pago, se hacían con todos sus datos

Si quieres navegar seguro por Internet, lo primero y más importante es establecer unas contraseñas seguras en todas tus plataformas. Y, por supuesto, presta mucha atención a cualquier e-mail o SMS sospechoso, en el que se te solicite información personal.